facebook comscore
Violencia digital 

Violencia digital 

Columnas martes 14 de enero de 2020 - 00:36

La revolución tecnológica iniciada en el siglo XIX es un claro ejemplo de la relación entre seres humanos y tecnología, la cual vislumbra nuevos modelos sociales, culturales y económicos, que suponen la inminente creación de sistemas que salvaguarden el futuro de nuestro bienestar.
La transformación de valores tan importantes como lo son la integridad, la intimidad y la libertad de todas las personas, por medio de la implementación tecnológica que ha gestado lo que ahora conocemos como sociedad de la información, visibiliza que una gran parte de la población aún no está preparada para comprender todos sus alcances.
La intensidad tecnológica, característica esencial de esta época, conlleva la mayoría de las veces hacia afectaciones que se manifiestan cada vez con mayor continuidad en diversos espacios sociales o incluso a través de otros medios, como las redes sociales, donde nuestra información se vuelve una ventana abierta a la que cualquiera puede ingresar y vulnerar nuestra privacidad.
De esta manera, la violencia digital, entendida como aquellos actos cometidos a través de cualquier espacio informático que atenten contra los derechos humanos, constituye un problema que suma a los anteriores, plantea nuevos desafíos.
En México existe un contexto grave en este tema, pues de acuerdo con el registro de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC), el sector más vulnerable de la población en nuestro país es el de las mujeres entre 13 y 29 años, proviniendo las agresiones en un 86.3 por ciento de personas desconocidas.
En diciembre del año pasado se aprobó la Ley Olimpia en la Ciudad de México como respuesta a los crecientes incidentes suscitados por la violencia digital. Dicha ley se ha hecho realidad en otros 16 estados de la República y a la fecha se espera que su aprobación en el resto de éstos se haga extensiva.
Lo cierto es que la implementación de dicha normativa se enfrenta a un contexto cultural en donde el contenido íntimo y sexual forma parte del quehacer cotidiano de muchos espacios. Precisamente en virtud de lo anterior, la asimilación de dicha ley en la sociedad debe ser una prioridad para el Estado, que se sustente la creación de un marco cada vez más eficaz para hacer frente al universo digital.
La necesidad de analizar este tema y sus alcances es una labor que se debe llevar a cabo en todos los sectores de la sociedad, de modo que nuestra participación nos permita obtener los beneficios de esta era.
Recomendación: El día de hoy hablaremos a las 10 de la mañana en Derecho a Debate, que se transmite por Canal 22, sobre derechos sexuales, y a las 16 horas, por 96.1 FM Radio UNAM, sobre el tema de esta columna.


Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
¿Hacia una “Internacional Populista”? Columnas
2020-07-03 - 10:52
El Grupo Oaxaca, a 18 años de su legado Columnas
2020-07-03 - 00:49
¿Es pato? Columnas
2020-07-03 - 00:46
Tres calibres Columnas
2020-07-03 - 00:46
El liberalismo del presidente Columnas
2020-07-03 - 00:43
Empatía Beatriz Columnas
2020-07-03 - 00:43
+ -