facebook
Lo que queda

Lo que queda

Columnas jueves 06 de julio de 2023 -

La vulgarización del discurso y de los rituales de la campaña permanente que vivimos desde hace un año, a veces nos impide observar las cosas importantes que, en efecto, pueden verse en el mapa ideológico mexicano y que están dibujando lo que serán los cuadrantes de preferencias electorales las siguientes dos décadas, por lo menos.
El PRI como partido hace tiempo que dejó de importar. Su aparente renacimiento en 2009 y 2012 oculta dos aparatos políticos completamente distintos. El PRI de antaño, el que tuvo la presidencia desde 1929 (con otros nombres) y hasta el año 2000, se caracterizaba por ser un brazo del gobierno, así de categórico. Eso implica que ni fue diseñado para competir en elecciones ni para elevar demandas sociales a una plataforma que a su vez se tradujera en políticas públicas. El partido asumía que la lucha electoral era dentro del partido y que la candidatura implicaba, en automático, el triunfo electoral. Esto en todos los niveles de gobierno.
Además, el programa del partido era un reflejo de las políticas gubernamentales que se instauraron de los años 20s a 40s, y un aparato de propaganda de las propuestas de los gobiernos que a la vez eran ya logros, siempre en marcha, y en permanente consolidación.
El PRI que volvió el 2009 y tuvo la presidencia en 2012, era un grupo de gobernadores bien organizados pero con un grado de autonomía respecto de la presidencia, que no tenían los gobernadores del PRI original. Eso provocó que los gobernadores trataran sus Estados como feudos, con las escandalosas consecuencias que hoy sabemos (los Duarte, Roberto Borge). El PRI de 2012 no tenía ni la visión nacional, ni la disciplina interna, ni la claridad para cubrir todos los grupos de interés de su antecesor. Fue un gobierno igual que los panistas, y es que técnicamente su formación era la misma: un gobierno local (Edomex) con experiencia parlamentaria. Su visión, por ende, era localista y legalista (que no garantista).
Hoy simplemente se terminan de separar del PRI los cuadros que tienen algún poder real en términos locales. Es altamente probable que el PRI de Coahuila y Durango ya no tengan, ni quieran tener nada que ver con el CEN nacional. Y con razón. Es una franquicia en números rojos. El movimiento más interesante (como objeto de estudio) que se está formando, es una de las vertientes del anti obradorismo, específicamente en su versión de ultraderecha asumida, tradicionalista y cristiana, que toma su discurso de la derecha europea contemporánea. Esto es más novedoso de lo que se cree. Que en México el PAN se asuma como la derecha por la oposición a ese partido, no quiere decir que ellos se asuman así. De hecho, se considera hasta hoy un insulto, para quien sea, ser considerado de derecha. Sin embargo, a nivel colectivo, este movimiento llamado “Viva México” y a nivel individual, personas como Lily Téllez, han asumido sin ambages el mote derechista, sin considerarlo un insulto, y se asumen defensores de la tradición, los valores familiares, etcétera. Si se forma un partido de ultraderecha en México, en automático hay un cambio de coordenadas en todo el espectro, tanto en la izquierda como en el centro. Lo interesante es saber cómo quedarán.


No te pierdas la noticias más relevantes en dailymotion

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
T-MEC Y LAS AMENAZAS DE TRUMP Columnas
2026-06-12 - 01:00
Extorsión o lucha social Columnas
2026-06-12 - 01:00
Columnas
2026-06-12 - 01:00
Publicidad ilegal y protestas incómodas Columnas
2026-06-12 - 01:00
El Mundial que nos une Columnas
2026-06-12 - 01:00
La adicción al conflicto Columnas
2026-06-12 - 01:00
TIRADITOS Columnas
2026-06-11 - 01:00
LÍNEA 13 . Columnas
2026-06-11 - 01:00
EL MUNDIAL DEL CAOS Columnas
2026-06-11 - 01:00
DINERO, DINERO Y MÁS DINERO Columnas
2026-06-11 - 01:00
La última milla al Mundial y los dineros Columnas
2026-06-11 - 01:00
re
+ -