El AEK Atenas comenzó con el pie derecho su participación en la Champions League 2026-2027 al imponerse 1-0 al LASK de Austria, en el encuentro correspondiente a la primera jornada de la fase de liga.
El único tanto del partido llegó al minuto 21, cuando el mediocampista rumano Razvan Marin ejecutó un tiro libre desde las inmediaciones del área y colocó el balón en la escuadra, dejando sin posibilidades al arquero Lukas Jungwirth.
El conjunto griego tuvo mayor control del encuentro y generó varias oportunidades para ampliar la ventaja. Entre ellas estuvo una ocasión de Luka Jović apenas iniciado el partido, cuando recibió un pase filtrado y quedó frente al guardameta rival, aunque no consiguió concretar.
Jović también logró marcar en la segunda mitad con un remate de cabeza tras un servicio de Lovro Majer, pero la anotación fue invalidada por posición adelantada. El delantero serbio terminó el encuentro sin conseguir su primer gol en esta edición de la Champions League.
El LASK intentó reaccionar durante el segundo tiempo y tuvo una oportunidad clara en los minutos finales para conseguir el empate, pero el AEK logró mantener el resultado y aseguró los tres puntos en su regreso a la máxima competición europea después de siete temporadas de ausencia.
Para el LASK, el encuentro representó su debut en la fase principal de la Champions League, después de conseguir su clasificación mediante una remontada ante el Celtic en la ronda de playoffs.