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Con sospechas

Con sospechas

Columnas miércoles 28 de octubre de 2020 - 00:12

Por Pepe Delgado

Hace unos días, pasó inadvertido que Carlos Ángel Cantú Narváez, uno de los implicados en el asesinato del ex secretario del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, quedó en libertad a pesar de haber sido sentenciado a 31 años con diez meses de cárcel acusado de homicidio calificado y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las fuerzas federales.

Cantú Narváez, según las investigaciones judiciales, entregó a Daniel Aguilar (autor material) el arma para asesinar al priista a las afueras del hotel Casa Blanca en la calle de La Fragua en la colonia San Rafael, el 28 de septiembre de 1994.

Este imputado se encontraba internado en uno de los dos Centros Varoniles de Seguridad Penitenciaria (Cevasep), que se localizan en las inmediaciones del Reclusorio Norte, en la alcaldía Gustavo A. Madero, pero la madrugada del pasado 9 de octubre dejó ese penal al recibir el beneficio de “libertad anticipada”, de acuerdo con documentación de su salida, que confirmaron autoridades de ese centro de reclusión.

Desde el 6 de diciembre de 1999 Cantú Narváez ingresó al sistema penitenciario de la Ciudad de México. Después de su detención fue sentenciado a 50 años de prisión, sin embargo, mediante amparos interpuestos por su defensa, el 19 de septiembre de 1996, un Tribunal Unitario modificó esta sentencia y le impuso una pena de 37 años y medio de prisión.

Nuevamente, el 10 de octubre esta sentencia de más de 37 años se redujo a 31 años diez meses.

Entre los argumentos para lograr los amparos se alegó que ambos justiciables (acusados) fueron asistidos por un mismo defensor, y en sus declaraciones se hicieron imputaciones entre sí, lo que puso de manifiesto que se actualizó una violación al derecho de defensa adecuada.

El 29 de abril 2019, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, presentó un nuevo proyecto para amparar a este imputado, fundamentando que el tribunal no ordenó una investigación por tortura y por tanto la condena que le fue impuesta debía revisarse.

El ministro Ortiz Mena también expuso conceptos de violación contra su sentencia como el que no se acreditaron los elementos del delito ni su responsabilidad penal en la comisión del mismo, pues de las declaraciones de los testigos de cargo no se desprendió que haya estado en el lugar de los hechos. Sin embargo, el 14 de abril, Cantú Narváez fue sorprendido realizando una llamada de extorsión telefónica desde el dormitorio 6 del Cevasep donde se encontraba recluido.

Ese día se realizó un operativo de inspección y seguridad, al verse descubierto, Cantú Narváez se confrontó con los custodios que lo interrogaron, después de revisar el lugar fueron decomisados ocho teléfonos celulares y ocho chips de comunicación. Una libertad que llama mucho la atención


VENTANAL

Se dice en las altas esferas de la 4T que el magistrado Felipe de la Mata Pizaña será el próximo presidente del Tribunal Federal Electoral, a cambio de su voto para negar el registro a México Libre. Está por verse si el favorito de palacio, Felipe Fuentes, se deja arrebatar la silla.

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/CR

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