Autoridades sanitarias confirmaron un nuevo caso de peste bubónica en Estados Unidos, el segundo registrado en lo que va del año. El paciente, residente del sur del lago Tahoe, en el condado de El Dorado, presentó síntomas tras acampar en una zona boscosa.
De acuerdo con los primeros reportes, la infección habría sido causada por la picadura de una pulga infectada. Este contagio se suma al caso confirmado en julio en Arizona, que terminó con la muerte de la persona afectada.
El director interino del Departamento de Salud Pública de El Dorado, Kyle Fliflet, señaló que la bacteria responsable de esta enfermedad, Yersinia pestis, se mantiene de forma endémica en algunas regiones de California. También exhortó a quienes realizan actividades al aire libre a reforzar las medidas preventivas.
Las autoridades recomiendan evitar el contacto con roedores, aplicar repelente contra insectos, mantener a las mascotas protegidas de pulgas y extremar precauciones en zonas rurales donde existe presencia de animales silvestres. La mayoría de los contagios ocurren cuando pulgas infectadas muerden a roedores y posteriormente transmiten la bacteria a humanos.
Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de mortalidad de la peste bubónica varía entre el 30 % y el 60 %, dependiendo del acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno. Sin embargo, con la administración temprana de antibióticos, el riesgo de complicaciones graves se reduce de manera considerable.