El alza generalizada en el precio del huevo en el mercado propinó un duro golpe a la dieta de los mexicanos, la tradicional cuesta de enero se extiende a gran velocidad a febrero y de paso da un apretón más al ya de por sí presupuesto ajustado de la mayoría de las familias.
Los precios a los consumidores registran cifras récord en la primera semana de febrero, ello de acuerdo a la información del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) que recopila información de las principales centrales de abasto del país.
En la central de abastos de Iztapalapa, la más importante en el país, para la primera semana de febrero se reportan precios a los consumidores de 46 pesos por kilo, luego de haber registrado en diciembre de 2021 una cotización de 33 pesos por kilo.
El cambio implicó un incremento del 39.4%, sin embargo, el mayor impacto se registró en Mérida, con precios de 56 pesos por kilo, un aumento de 64.7% al compararlo con los 34 pesos en diciembre de 2021.
De acuerdo con el SNIIM, los menores incrementos se registraron en Tijuana y Morelia, con precios de entre 40 y 42.50 pesos por kilo, aumentos de 22.1% y 29.0%, respectivamente.
En general, el aumento anual en el precio del huevo registra un incremento de 43%, muy por arriba del 7.82% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor nacional en el mismo lapso. Peor aún, con esos incrementos no termina la cuesta, sino que la pendiente se torna más pronunciada.
En la semana que terminó el 4 de febrero, la preocupación, inconformidad y hasta el enojo se fue haciendo más evidente en algunas personas, pues el incremento se tornó desordenado en los mismos espacios de las centrales de abastos de Ecatepec y Atizapán, municipios conurbados de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, con precios que oscilaban entre los 50 y 56 pesos por kilo, cuando apenas unos días antes comentaba la gente el precio en promedio era de 45 pesos por kilo.