El día de hoy se celebra el Día Internacional de la Juventud. En el marco de esta fecha, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha definido que el tema del Día Internacional de la Juventud 2025 es “Acciones juveniles locales por los ODS y más allá”. Su mensaje es simple: las metas globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, solo se alcanzarán si la juventud participa activamente desde lo local.
En México, esta visión encuentra sustento en nuestra Constitución. El texto reconoce y garantiza el derecho de la niñez, adolescencia y juventud indígena y afromexicana a recibir atención adecuada en sus propias lenguas, para hacer efectivo su acceso a la educación, salud, tecnología, arte, cultura, deporte y capacitación para el trabajo. También, asegura una vida libre de exclusión, discriminación y violencia, con especial atención a la prevención y atención de adicciones y al respeto de las identidades culturales.
Además, nuestra Carta Magna faculta al Congreso de la Unión para expedir leyes que coordinen la acción de Federación, estados, municipios y demarcaciones de la Ciudad de México en la protección de los derechos y en el desarrollo integral de la juventud, siempre cumpliendo con los tratados internacionales de los que México es parte. Este marco legal busca garantizar que las políticas públicas no solo incluyan a la juventud, sino que la reconozcan como pieza clave del desarrollo nacional.
Dentro de este esquema, la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud —vigente desde 1999 y reformada en 2024— es una herramienta institucional que busca articular programas y acciones para impulsar a las y los jóvenes del país.
En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el marco de su estadística con motivo del Día Internacional de la Juventud presenta información relevante sobre nuestra juventud dentro de la cual se puede destacar que:
En el primer trimestre de 2025, México tenía 30.4 millones de jóvenes (15 a 29 años), el 23.3 % de la población total; 51 % mujeres y 49 % hombres.
El 26.3 % de la población económicamente activa era joven; de ellos, 39.6 % eran mujeres y 60.4 % hombres.
La tasa de desocupación juvenil fue de 4.8 %, casi el doble de la tasa general (2.5 %) y la informalidad laboral alcanzó 58.8 % en este grupo.
Entre los 14.5 millones de jóvenes fuera de la actividad económica, la mayoría estudiaba o realizaba labores no remuneradas, siendo más común en mujeres dedicarse a quehaceres domésticos y en hombres continuar estudios.
Estos datos dan cuenta de la importancia numérica de la población joven en México y de la oportunidad de orientar los derechos y facultades establecidos en la Constitución hacia acciones y políticas que fortalezcan su participación, desarrollo y proyección.