La crisis humanitaria migrante actual, podría empeorar con la llegada del 2022, sobre todo para niñas, niños y adolescentes de todo el continente americano. De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cerca de 3.5 millones de niños, niñas y adolescentes podrán verse afectados por la migración el próximo año en América Latina y el Caribe, cifra que representa un aumento del 47% en comparación con 2021, ante lo cual hizo un llamamiento humanitario para la región.
En territorio mexicano, el estado sureño de Chiapas, es un foco rojo de crisis humanitaria migrante, la niñez y adolescencia no se escapan de ella. Incluso organismos internaciones y la sociedad civil conjuntan esfuerzos en esta zona para prevenir, señalar y visibilizar las violaciones a derechos humanos que ahí se registran.
De acuerdo con el estudio “Migración Sur, 2021”, presentado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), uno de los derechos vulnerados a la infancia en situación de movilidad es el derecho a la “no privación de la libertad por motivos migratorios”, contenido en la Ley de Migración. Este mismo informe señala que de enero a octubre de 2021, el gobierno mexicano ha realizado 48,707 detenciones de migrantes de entre 0 y 17 años, lo cual representa un aumento de 402.5% con respecto a la cantidad de niñez migrante detenida de enero a octubre de 2020.
La crisis migratoria y las alarmantes violaciones a sus derechos humanos que enfrenta la infancia en movilidad en territorio mexicano, también ha sido tema de preocupación para otras niñas, niños y adolescentes, integrantes del Grupo de Participación de REDIM; quienes a través del informe “Infancia Cuenta en México desde y para niñas, niños y adolescentes: Migración en la Frontera Sur, 2021”, demandaron la urgente atención de las autoridades correspondientes, para que la libertad a migrar, sin sufrimiento, sea una realidad para la infancia y adolescencia desplazada por la violencia y la pobreza, desde centro américa y al interior de la República Mexicana.
“Nos gustaría que los niños y niñas pueden migrar acompañados con su familia, con las precauciones necesarias por parte de los gobiernos y ofreciendo condiciones más sanas, tanto mentalmente, como físicamente que sean más seguros y los hagan menos vulnerables a los peligros”, fue el mensaje de Gabriel Avelar, joven activista originario de Guatemala.
Ante la alarma de la creciente ola migratoria, esperada para el 2022, en el continente americano, la UNICEF hace un llamado a los gobiernos de la región para recordarles que “los derechos de la niñez y adolescencia migrante deben ser garantizados en todo lugar y momento”.