Cesare Beccaria, jurista y filósofo italiano del siglo XVIII, hizo una serie de reflexiones y propuestas sobre las leyes penales en su obra “Tratado de los Delitos y las Penas”.
Entre los numerosos temas que analizó, en esta ocasión abordaré el origen de las penas, la pena de muerte y la prevención de los delitos.
Para explicar de dónde vienen las penas, Beccaria retomó las ideas de los autores que explicaban la formación de los Estados. Los tratadistas, pese a sus diferencias teóricas, coincidían en que el ser humano primitivo se encontraba en un estado de naturaleza, pero que, al estar por su cuenta, estaba indefenso ante amenazas externas.
Por lo anterior decidió sacrificar parte de su libertad, formar la soberanía de una nación y hacer que un soberano fuera su administrador y legítimo depositario. Así, lograría obtener seguridad.
Para proteger de usurpaciones el depósito de libertades, fue necesario crear las penas para sancionar a los infractores de la ley.
Sobre la pena de muerte, hay muchos aspectos por considerar. Mucho se ha debatido, ahora y siempre, sobre este tema. Por un lado, están aquellos que la apoyan y defienden; arguyen que es necesaria y además útil para, entre otras cosas, reducir el gasto que implica mantener a los sentenciados dentro de los centros penitenciarios.
Por el otro, están aquellos individuos totalmente en contra de la pena capital. Explican que, si el Estado no puede otorgar la vida, mucho menos puede quitarla. De igual manera sostienen que leyes demasiado rigurosas que permitan esta pena favorecerían el crimen en lugar de reprimirlo. Beccaria, se ubicaba en este segundo supuesto y en su obra explicaba por qué.
Acusaba que la pena de muerte se situaba como una guerra de la nación contra un solo ciudadano. Además, sostenía que las penas extendidas eran preferibles sobre las cortas y brutales. La razón de esto era que, si bien la pena de muerte era violenta e impactaba al hombre y sus ánimos, este efecto no era duradero.
Otro razonamiento que ofreció giraba en torno al ejemplo que daba la pena de muerte para las demás personas. Resultaba absurdo cómo las propias leyes que castigaban al homicidio lo cometieran.
Por último, sobre la prevención delictiva, Beccaria exponía que el fin principal de toda buena legislación era prevenir los delitos más que castigarlos. Para lograr este cometido, era necesario crear leyes claras y simples y a los cuales los hombres les temieran.
Estos y más temas examinó Cesare Beccaria. Su obra fue un parte aguas para la abolición del tormento y en general, la mejoría de las leyes penales en el mundo. Recordar y estudiar a este autor siempre será necesario, sus aportaciones son y serán siempre de suma importancia para analizar e incluso criticar al derecho penal.
X: @UrieelGonz