Catar generalmente significa evaluar algo mediante el sentido del gusto. Si bien se asocia comúnmente con el vino, no se limita a él. La cata puede aplicarse a cualquier alimento o bebida, o incluso a otros productos donde el sentido del gusto sea relevante.
La degustación (o cata) implica tomar una pequeña cantidad de una sustancia en la boca o nariz y luego usar las papilas gustativas o el olfato para percibir sus sabores, textura, aroma y otras características.
En el contexto del vino, la cata es un proceso más formal y analítico que involucra no solo el gusto, sino también la vista y el olfato para evaluar plenamente las cualidades del vino. Es una forma de apreciar sus complejidades y matices. La cata se puede aplicar a cualquier alimento o bebida o inclusive cremas o fragancias. Por ejemplo, se puede degustar café, chocolate, aceite o incluso un nuevo tipo de jugo u agua para evaluar su perfil de sabor. La cata puede ser una experiencia informal, como probar un nuevo aperitivo, o más estructurada, como una cata de vinos profesional con una terminología y criterios de evaluación específicos.
Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a una cata de perfumes. Fue una experiencia completamente distinta a las catas de vino o destilados que normalmente conocemos.
Y ¡Sí! la cata de perfumes existe. Es una forma divertida e informativa de explorar diferentes fragancias y descubrir cuáles te gustan más, además es una excelente manera de aprender sobre perfumes y cómo se desarrollan los aromas con el tiempo. Puedes usar muestras de perfume, frascos pequeños o incluso frascos de tamaño completo si te sientes aventurero.
Con una propuesta sensorial con impacto cultural, social y empresarial, el perfumista argentino conocido mundialmente, Agustín Melazo Díaz es biotecnólogo, perfumista y fundador de Emotional Reminder, una propuesta única que transforma ciencia, arte y emoción en fragancias con valor identitario. Desde 2019, su trabajo entrelaza territorios, vínculos y memoria sensorial para construir comunidad desde el perfume. Graduado en Biotecnología por la UADE, próximo a finalizar la Maestría Internacional en Tecnología de los Alimentos (MITA), combina investigación aplicada, creatividad y compromiso social en cada proyecto. Emotional Reminder trabaja con más de 2.000 materias primas, desarrollando experiencias inmersivas y fragancias personalizadas con impacto regional e internacional.
Hace unos días, Agustín Melazo juntó a un grupo reducido de amigos periodistas a través de su agencia de marketing UFFF, y nos hizo explorar un mundo de fragancias únicas, diseñadas para evocar momentos inolvidables y reflejar nuestra esencia más auténtica. Nos guio en un viaje olfativo de lujo, donde cada nota perfumada narró una historia personal, emotiva, inolvidable y completamente hecha a nuestra medida olfativa y sensorial.
En esta cata sensorial, Agustín nos hizo oler más de 50 extractos de fragancias internacionales, y tuvimos la oportunidad de hacer nuestro propio perfume, según nuestros gustos olfativos. En esta fabulosa experiencia, nos entregaron una ficha individual de evaluación olfativa, acompañada de un kit sensorial para que podamos identificar las notas de salida, las notas de corazón y las notas de fondo.
En un par de horas, y con varios ingredientes, pudimos crear un perfume excepcionalmente delicioso que no nos altera las hormonas como muchos perfumes sintéticos.
Agustin nos enseñó a realizar nuestro propio perfume usando aproximadamente (dependiendo del gusto de cada uno) 20 gotas de aceite esencial de nota de salida, 15 gotas de aceite esencial de nota de corazón, 10 gotas de aceite esencial de nota de fondo, 145 ml de alcohol de 70 grados, 28 ml de agua destilada y una botella de vidrio con roll-on o atomizador, y así pudimos hacer nuestro propio perfume, según nuestros propios gustos y por supuesto nuestro PH (medida de la acidez o alcalinidad de una sustancia).
Y así llegó a su fin nuestra cata de perfumes que resultó en una experiencia sensorial donde evaluamos las características de varias fragancias, incluyendo su composición, notas olfativas y la calidad de su elaboración. La realizamos a través de la aplicación en un papel secante (mouillette) y directamente sobre la piel, y analizamos las diferentes etapas del aroma a medida que evolucionaba.
Fue una experiencia totalmente original, diferente y muy olfativa, dónde aprendí que una buena cata dirigida por un buen maestro, no necesariamente tiene que ser de vinos.
Para más información: www.emotionalreminder.com y www.ufff.mx
En cuanto a mí, me puedes escribir a anaisdemelo@columnist.com con cualquier duda o pregunta sobre vinos.
¿Y tú, ya fuiste por tu copa?