La narrativa de la oposición y de los analistas de ocasión se ha apresurado a predecir lo que viene después de los eventos de Tapalpa bajo el gastado cliché de la "balcanización" criminal. Se equivocan. Lo que México presenció este domingo con la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", fue la manifestación de una estrategia de Estado que ha sabido ejercer su mandato constitucional con firmeza y legitimidad.
Desde la trinchera de la teoría política, es necesario leer este momento bajo la mirada de la presidenta Claudia Sheinbaum. A diferencia de los sexenios de la derecha, donde la violencia estatal era un fin en sí mismo —irracional y sin base social—, la 4T ha operado una transición magistral de los Aparatos Ideológicos al Aparato Represivo del Estado, tal como lo teorizó Louis Althusser.
Durante años, el proyecto transformador se centró en fortalecer el consenso mediante el apoyo a los más vulnerables. Una vez consolidada esa base moral y recuperada la legitimidad del gobierno frente al pueblo, el Estado recuperó también el derecho ético de utilizar su brazo armado. Lo que vimos en la sierra de Jalisco fue al Aparato Represivo actuando, no para reprimir al pueblo, sino para protegerlo de quien pretendía usurpar la soberanía nacional.
Nemesio Oseguera intentó disfrazarse de caudillo. Esa figura del pasado que, ante los vacíos de las instituciones, se erige como ley y señor. El CJNG pretendió desafiar el monopolio de la violencia legítima de Max Weber, construyendo un paraestado de drones, despensas y blindados. Pero se toparon con una pared de realidad. La captura del "fantasma de Tapalpa" es la prueba de que el Leviatán ha vuelto, un Leviatán humanista y con inteligencia estratégica.
No necesariamente tiene que nacer una "hidra de mil cabezas", ni el caos de la fragmentación del crimen. Al desmantelar al caudillo, el Gobierno de México ha roto el hechizo ideológico que mantenía sometidas a comunidades enteras. Sin el mito del Mencho, lo que queda es delincuencia común, sin la mística de poder que alguna vez los hizo parecer invencibles. La inteligencia quirúrgica de la SEDENA no solo detuvo a un hombre; desarticuló una narrativa de impunidad.
La presidenta Sheinbaum ha mandado un mensaje de una fuerza política incalculable: el humanismo no está reñido con la firmeza. El Estado reclama su monopolio weberiano no por sed de sangre, sino por mandato de paz.
El caudillismo criminal ha caído ante la institucionalidad republicana. El reto es enorme, pero la ruta es clara: fuerza cuando es necesario, justicia siempre, y el Estado por encima de cualquier facción. México recuperó la certeza de que aquí, el único que manda es el pueblo a través de un Gobierno legítimo.
Y la adusta reacción del secretario de Seguridad Omar García Harfuch en la conferencia Mañanera, puede ser motivo de otra columna. Veremos.
ENTRE GITANOS
SADER Y LA PIEDRITA EN EL ZAPATO
En la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), dirigida por Julio Berdegué, ya se están cansando de que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) siga levantando sospechas. Ahora resulta que los proveedores que compiten en sus diferentes procesos de contratación, como en el de limpieza en laboratorios, vayan cambiando los requisitos como quien cambia de calcetines. Dicen, que aprovechan la junta de aclaración de bases, para meter requisitos que no vienen en la convocatoria, como los ISO 45000 e ISO 14000, con los que buscan limitar la participación. ¿Quién dicta al oído de la Dirección General de Administración e Informática? ¿Y qué hará el Órgano Interno de Control que se supone debe acompañar estos procesos? Veremos.
LA CDMX BAJO CONTROL
En la Ciudad de México la gobernabilidad es real, no retórica. Nada se improvisa: hay protocolos y equipos entrenados que reaccionan cuando es necesario. El domingo se confirmó: ante el primer intento de desestabilización, las fuerzas del orden actuaron con precisión y detuvieron a los responsables, bajo la supervisión directa de Clara Brugada. Por eso los índices delictivos siguen a la baja. Las y los capitalinos lo agradecemos.
*Especialista en Ciencia Política y Gobierno.
avilezraul@hotmail.com