Por Onel Ortíz Fragoso
@onelortiz
El Instituto Nacional de Migración (INM), la Guardia Nacional y Ejército han fallado. Están haciendo mal su trabajo ante el flujo de migrantes centroamericanos. Si bien no hay uso de armas o muertes, sí malos tratos e insultos hacia hombres, mujeres e infantes que intentan cruzar nuestro país por hambre, violencia o engañados por polleros y chacales que viven de la tragedia humana.
Las imágenes, no únicamente de los medios tradicionales, sino de testigos de los hechos que las suben a las redes sociales, son de agentes gordos y mal capacitados que lanzan insultos, tratando de capturar y someter a personas desesperadas. Faltan protocolos, pero sobre todo falta un rostro humano que los reciba. ¿Dónde está la Comisión Nacional de Derechos Humanos?
Si en verdad hay diferencia, si el cambio es de fondo y no demagogia, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los coordinadores de Morena en el Congreso de la Unión, Ricardo Monreal, Ignacio Mier, los 17 gobernadores y gobernadoras de Morena y el movimiento de regeneración nacional, deben tener la capacidad de atender la dinámica de la migración centroamericana, con otro enfoque y resultados.
Que orgullo, la reacción del Gobierno de México al ofrecer asilo a mujeres y familias después del regreso de los talibanes al poder en Afganistán. Continuidad de la tradición de México con los republicanos españoles y los perseguidos chilenos y argentinos de las dictaduras de Pinochet y Videla. Lamentable, la tolerancia del gobierno a la persecución y extermino de comunidades chinas en la primera mitad del siglo XX y la parálisis o insuficiente actuación de los gobiernos anteriores para evitar y hacer justicia ante masacres como la de San Fernando. Los gobiernos de la 4T tienen la obligación y oportunidad de marcar la diferencia. Si no lo hacen será una terrible decepción para la sociedad y una tragedia para los migrantes.
Trump amenazó con la imposición de aranceles, obligó al Gobierno de México a convertirse en el muro humano contra la migración. México propuso atacar las causas. Solución de fondo y necesaria que, en el mejor de los casos, podría funcionar en el mediano y largo plazo.
Nuestra Constitución establece que toda persona con el sólo hecho de ingresar a territorio nacional gozará de los derechos que ésta contiene. En el terreno de lo urgente, antes que la Guardia Nacional, personal del el IMSS, DIF y del propio INM, bien preparados, deberían ser la primera línea de recepción a los migrantes. Cualquier migrante que ingrese a México debe ser atendido y apoyado. México no puede ser su nuevo infierno. La coordinación de las autoridades federales y estatales debe fortalecerse a todo lo largo del territorio nacional. Tienen que hacer bien su chamba. Eso pienso yo, ¿usted que opina?