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La estrategia de recortes de producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia, no ha funcionado para intentar reanimar el precio del petróleo, el precio del barril de crudo no logra recuperar los 80 dólares.
En este contexto los inventarios de petróleo se reponen y el mercado anticipa un exceso de oferta en la primera parte de 2024. Además se considera que una parte importante de los miembros de la OPEP no cumple con los recortes y la creciente oferta de crudo en otras partes del mundo esteriliza los esfuerzos de Arabia Saudita. Analistas ahora no descartan que el siguiente paso del principal productor de petróleo del mundo sea el opuesto a los recortes.
Arabia Saudita parece que se ha dado cuenta que los miembros de la OPEP no necesariamente cumplen con los recortes, como Nigeria por ejemplo.
La falta de compromiso formal insinúa fracturas dentro de la alianza, mismas que podrían afectar su capacidad para alcanzar sus objetivos, y menos recortar más si es necesario.
Ahora los expertos consideran que Arabia Saudita y la OPEP podrían capitular porque la estrategia de los recortes no está funcionando como se esperaba. El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se encuentra por debajo de los 80 dólares, siendo que apenas hace unos meses se hablaba de un barril de crudo por encima de 100 dólares ante el aumento de la demanda y la creciente tensión en puntos clave para el transporte y la producción de petróleo. Pero los futuros de 'oro negro' reflejan una tendencia contraria y presentan una tendencia a la baja.
En este contexto, algunos analistas creen que el próximo movimiento del cártel será incrementar la producción de petróleo o incluso una guerra de oferta entre los grandes del petróleo.
Debido a que la OPEP+ tiene cada vez más dificultades para coordinar grandes reducciones y debido a la magnitud de los recortes que ya están en vigor y el impacto limitado que tienen en los precios, Arabia Saudita podría tener solo una opción: una guerra de oferta inundando el mercado con petróleo.
Con solo incrementar la oferta en dos millones y medio de barriles durante seis meses inundaría el mercado.
Algunas expectativas señalan que si nada cambia, la caída del Brent podría llevar este indicador hasta los 50 dólares, sobra petróleo por todos lados, a pesar de un conflicto abierto en Oriente Medio, y la OPEP y sus aliados recortando la oferta en 5 millones de barriles diarios, el Brent acumula una caída de 19.5 por ciento desde sus máximos; bajo las condiciones actuales el petróleo debería estar cotizando en 50 dólares, estiman la mayoría de los expertos.
Debido al aumento de la producción en otros países, especialmente Estados Unidos, es un hecho que cada barril no vendido en el mercado por Arabia Saudita u otro miembro de la OPEP puede ser sustituido por uno de Estados Unidos, Guyana o Canadá. Lo que los analistas advierten es que hoy la producción de petróleo se encuentra mucho más diversificada en el mundo que en los años 70.
Si lo anterior es cierto, tal parece que Arabia Saudita está librando una batalla perdida con Estados Unidos ya que hoy produce 9 millones de barriles diarios en comparación con los más de 13 millones diarios de la mayor potencia global.
Por estas razones, Arabia Saudita necesita que los precios del petróleo caigan drásticamente para evitar que la producción crezca en Estados Unidos y con ello recuperar cuota de mercado. Lo anterior requeriría hundir los precios el crudo por debajo de los 60 dólares por barril porque ese es el precio que los productores estadounidenses están planeando en este momento.
Quizás la posibilidad de que Arabia Saudita inunde al mercado no es cercana, pero ya lo hizo entre 2014-2016 y también en 2020, hundió el precio del crudo y expulsó a los rivales menos competitivos.
Todo indica que en 20245 podrían suceder muchas cosas en el mercado petrolero global, que impacten en todo el planeta, incluyendo a aquellos países que en apariencia nada tienen que ver con los conflictos globales, como México.