facebook
La inauguración del primer “Sober Room” de Alterno Wines en México

La inauguración del primer “Sober Room” de Alterno Wines en México

Columnas viernes 24 de abril de 2026 -

La Ciudad de México no deja de reinventarse. En una capital donde la gastronomía es lenguaje, ritual y muchas veces, excusa para el encuentro. Una nueva narrativa comienza a abrirse paso con fuerza: la de disfrutar un vino sin alcohol, sin perder sofisticación, profundidad ni placer. Esta semana, en el corazón de la colonia Santa María la Ribera, fui testigo de un momento que sin exagerar, podría marcar un antes y un después en la forma en la que entendemos el consumo social.
La semana pasada se llevó a cabo la inauguración del primer espacio en la región dedicado exclusivamente a bebidas alternativas al alcohol: el esperado Sober Room de Alterno Wines México. Más que una tienda, más que un concepto, se trata de un manifiesto tangible que busca redefinir la relación entre el disfrute, la salud y la conciencia.
Ubicado en la calle de Santa María la Ribera 121, interior 6, este nuevo espacio emerge como un refugio contemporáneo donde la sobriedad no se percibe como restricción, sino como una elección sofisticada.

Una nueva cultura del brindis: Desde el primer momento, el ambiente de la inauguración dejó claro que esto no era un evento convencional. No había copas rebosantes de alcohol ni discursos rígidos. En su lugar, una atmósfera cálida, curiosa y profundamente humana envolvía a los asistentes.
Un grupo de amigos y expertos en vino distribuidos en cuatro sesiones cuidadosamente curadas, vivimos una experiencia inmersiva que desdibujó por completo la idea de que “sin alcohol” significa “sin diversión”. Al contrario: cada detalle estaba pensado para despertar los sentidos.
El hilo conductor fue claro: demostrar que el placer no depende del alcohol, sino de la calidad, la intención y la experiencia.

La mente detrás del movimiento y al centro de esta propuesta se encuentra Alejandra Rangel, sommelier sobria, emprendedora y una figura que comienza a posicionarse como referente en la conversación sobre bienestar y consumo consciente en México.
Durante la presentación, la Sommelier Alejandra no solo habló del proyecto: lo habitó. Su discurso fue cercano, honesto y, por momentos, profundamente emotivo. Compartió cómo su propia transformación personal la llevó a cuestionar los paradigmas tradicionales del vino y a descubrir un universo completamente nuevo en las bebidas desalcoholizadas.

“Esto no es una tendencia”, parecía decir entre líneas. “Es una evolución”.
Su visión es clara: crear un ecosistema donde las personas puedan reconectar consigo mismas, socializar y disfrutar sin necesidad de alcohol, sin sentirse fuera de lugar.
Un viaje sensorial sin precedentes de esta maravillosa experiencia fue sin duda, la degustación. Los asistentes tuvimos acceso a una cuidada selección de 20 etiquetas de vinos desalcoholizados provenientes de países como Alemania, Austria, España, Francia y Estados Unidos.
Lejos de ser una simple curiosidad, estos vinos demostraron una complejidad sorprendente. Rieslings espumosos con una acidez vibrante, rosados elegantes con notas de frutos rojos frescos, tintos estructurados que desafiaban prejuicios… cada copa era una invitación a reconsiderar lo que creemos saber sobre el vino.
Pero el viaje no terminó ahí. Uno de los momentos más celebrados fueron las tres clases de mixología de alto nivel, donde se presentaron destilados mexicanos sin alcohol que por su complejidad aromática y perfil sensorial, rivalizan con sus equivalentes tradicionales. Los cocteles, lejos de ser sustitutos, se posicionaron como protagonistas: equilibrados, sofisticados y absolutamente memorables.

Más que un espacio, es una comunidad que distingue al Sober Room. No es únicamente su propuesta de producto, sino su intención de construir comunidad. Aquí no se trata solo de beber diferente, sino de vivir diferente.
El espacio ha sido concebido como un punto de encuentro para quienes buscan algo más: catas guiadas, maridajes experimentales, talleres, presentaciones de producto y conversaciones que van más allá de lo superficial.
En una ciudad donde la vida social gira, en gran medida, alrededor del alcohol, este lugar se presenta como una alternativa necesaria, inclusiva y profundamente contemporánea.
Santa María la Ribera es el escenario perfecto para este proyecto. Esta colonia, una de las más emblemáticas de la Ciudad de México, ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Entre arquitectura porfiriana, galerías emergentes y una vibrante escena cultural, el Sober Room encuentra un contexto ideal: un barrio que honra la tradición mientras abraza la innovación.

Caminar por sus calles y descubrir este espacio genera una sensación casi cinematográfica: la de estar presenciando el nacimiento de algo importante. En un mundo donde el exceso ha sido, durante décadas, sinónimo de estatus, propuestas como esta invitan a replantear el verdadero significado del lujo.
Este no es un concepto de cantidad, sino de la calidad de la experiencia, de la posibilidad de recordar cada conversación, cada sabor y cada emoción. Con la libertad de elegir, el Sober Room no busca imponer, sino abrir puertas. No pretende reemplazar, sino ampliar el espectro de posibilidades, y esa, quizás, es su mayor fortaleza. Lo que estamos viendo no es un fenómeno aislado. A nivel global, el movimiento “sober curious” ha ganado fuerza en ciudades como Londres, Nueva York y Berlín, donde cada vez más personas cuestionan su relación con el alcohol, sin embargo, en Latinoamérica, esta conversación apenas comienza. La apertura de este espacio en la Ciudad de México posiciona al país como pionero en la región, marcando el inicio de una nueva etapa en la industria gastronómica y de hospitalidad. Si la inauguración fue un indicio, el futuro de este proyecto promete ser tan ambicioso como necesario. La agenda incluirá experiencias diseñadas no solo para consumidores finales, sino también para la industria: restauranteros, bartenders y sommeliers interesados en integrar opciones sin alcohol a sus propuestas, además, se vislumbra como un punto clave para viajeros internacionales que buscan experiencias alineadas con un estilo de vida consciente. Salir del Sober Room después de la inauguración deja una sensación difícil de describir. No es euforia, no es nostalgia, es claridad.

Tengo la certeza de que algo está cambiando, ya que la forma en la que celebramos, conectamos y nos relacionamos con nosotros mismos está evolucionando, ya que, quizás, el verdadero brindis no está en lo que hay en la copa, sino en la intención detrás de levantarla.

Si alguna vez te has preguntado cómo sería disfrutar la experiencia de un brindis sin alcohol pero lleno de sofisticación, sabor y conexión, este es el momento de descubrirlo.
El Sober Room de Alterno Wines México ya está abierto y listo para recibir a sus invitados, para agendar una cata, para vivir un maridaje, tomar clases de mixología o simplemente experimentar algo diferente.
Porque el futuro de un buen brindis ya llegó… y sabe mejor de lo que te imaginas.
En cuanto a mí, me puedes escribir a anaisdemelo@columnist.com con cualquier duda o pregunta sobre vinos. ¿Y tú, ya fuiste por tu copa?






No te pierdas la noticias más relevantes en dailymotion

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
T-MEC Y LAS AMENAZAS DE TRUMP Columnas
2026-06-12 - 01:00
Extorsión o lucha social Columnas
2026-06-12 - 01:00
Columnas
2026-06-12 - 01:00
Publicidad ilegal y protestas incómodas Columnas
2026-06-12 - 01:00
El Mundial que nos une Columnas
2026-06-12 - 01:00
La adicción al conflicto Columnas
2026-06-12 - 01:00
TIRADITOS Columnas
2026-06-11 - 01:00
LÍNEA 13 . Columnas
2026-06-11 - 01:00
EL MUNDIAL DEL CAOS Columnas
2026-06-11 - 01:00
DINERO, DINERO Y MÁS DINERO Columnas
2026-06-11 - 01:00
La última milla al Mundial y los dineros Columnas
2026-06-11 - 01:00
re
+ -