Hablarle a un pueblo bueno y sabio, pero profundamente mediocre e ignorante, tiene sus límites, sobre en estos tiempos en los que acceder a las noticias es muy fácil.
Lo bueno para los "diferentes" es que ese pueblo bueno y sabio es en una gran proporción al mismo tiempo profundamente mediocre e ignorante, y eso más las dádivas que se pagan de los impuestos de todos y con los que hacen caravana los "históricos y diferentes", tiene cautiva a una buena parte de la población, que no escucha nada más allá de lo que no le quieran decir sus "benefactores".
Por eso es que durante meses una y otra vez se han negado a reconocer lo que era tan evidente desde que regresó el orangután naranja a la Casa Blanca.
Una característica de los "distintos" es que se consideran únicos, pobres ilusos porque mentirosos, convenencieros, manipuladores y aspirantes a dictadorcillos existen en todas las partes del planeta, incluso en la nación más poderosa del mundo y también en su gobierno.
Trump nunca ha engañado, él quiere nuevas condiciones para su país en el intercambio comercial global, claro las mejores condiciones, y para ello factores como el T-MEC son un estorbo.
La semana pasada Howard Lutnick, el secretario de comercio de Estados Unidos, dijo fuerte y claro lo que aquí el eterno aspirante presidencial y también acomodaticio según soplen los vientos, de cepa priísta por si se les olvidó, ahora fungiendo como secretario de comercio del país, Marcelo Ebrard, nunca ha querido reconocer.
Cómo todos los que se creen "diferentes", el viejo priísta ha gritado a los 4 vientos que quienes dicen que el T-MEC se renegociará son, somos, parte de la bola de corruptos que solamente queremos el fracaso de esta increíble gesta heróica ¿transformadora?
Ante los dichos de Lutnick ese viejo priísta no dijo ni pío, y claro en la "mañanera del pueblo....bueno y sabio, pero profundamente mediocre e ignorante", los periodistas genuflexos del régimen ni por equivocación se dignaron preguntar sobre estos dichos, no vaya a ser que se les acabe su fuente de ingresos.
Pero no hace falta, así como desde el exterior se ha puesto en total evidencia el gran fracaso de esa soberana estupidez llamada "abrazos no balazos", que sumió al país en un histórico baño de sangre y lo convirtió en el mayor cementerio del planeta, también se ponen en evidencia muchas cosas más.
El T-MEC se renegociará, no lo dice un simple periodista desde su humilde tribuna, ya se los dijo el secretario de comercio de Estados Unidos
¿Así o más claro?
El problema es que no sabemos cuáles serán las nuevas condiciones que nos tratarán de imponer, y sobre todo lo que nos tratarán de quitar y nos quitarán.